diumenge, 15 de març del 2015

El regalo continuo

Passatges bcn

“La tipología de «Pasajes» comerciales a la que hacemos referencia habitualmente, cuando se utiliza este término hoy en día, data de finales del siglo XVIII, principios del XIX. Ha sido inventada retomando y mejorando la lógica especulativa en la que se había basado el desarrollo de la ciudad industrial. Se apoya en las configuraciones de las antiguas parcelas agrícolas, la nueva estructura urbana creaba en muchas ocasiones manzanas con formas inadecuadas, con dimensiones desmesuradas. 
Para conseguirlo, se unieron calles opuestas con una vía peatonal que cruzaba la manzana (ejecutada generalmente a modo de una cristalera cubierta) alrededor de la cual se reunían las tiendas (aunque también bares y restaurantes, o incluso las salas de espectáculo en la planta baja) y las oficinas y viviendas en los pisos elevados. 

Además del beneficio territorial, la travesía de la manzana creaba también una alternativa para el espacio urbano del bulevar. Para la circulación, este franqueamiento de la manzana establecía una jerarquía evidente, abriendo vías peatonales dentro de la red de calles principales. 
El entramado de pasajes interiores a nivel de la vía común diseña, de hecho, un recorrido de atajos sucesivos que permite al ciudadano desplazarse rápidamente en función de la dirección adoptada. Al mismo tiempo, la diferencia entre calle y pasaje provoca un efecto de transición cada vez que abandonamos la calle para alcanzar la galería cubierta e interior, donde la circulación se limita a transeúntes singulares, donde los sonidos se esfuman y el ambiente se suaviza al observar los escaparates, interrumpido únicamente por el clamor repentino de una cafetería escondida. Muchas veces esta transición está definida por un umbral, un edificio con una entrada más impresionante, una fachada o un escaparate que aprovecha esta posición. 
Su utilización se codifica espontáneamente en función de los usos que ofrece. Ahora bien, los pasajes tienden a especializarse realizando propuestas comparables que se enriquecen mutuamente. En este sentido, seducen con frecuencia a un público informado, atraído por las tiendas o productos propuestos. 

A diferencia de los pasajes primitivos, los pasajes modernos no son naturales en absoluto. No nacen de una condición fortuita o espontánea que facilita la travesía de un paisaje difícil. Todo lo contrario, han sido diseñados y ordenados en su conjunto. Esta riqueza de experiencias y de sensaciones viene a añadirse a la densidad del tejido urbano previamente existente. Sin embargo es el resultado de una intervención simple, bien entendida y legible, siempre viable y específicamente calibrada en el tiempo. Una acción a pequeña escala y sensiblemente modesta cuyo impacto sobre la calidad del entorno urbano queda reflejado.” 
Marcel Smets | Pasajes, artículo de orientación 2014 


El ejemplo más interesante lo encontramos en Barcelona. Un pasaje enigmático entre Passeig de Gràcia y el Carrer de Pau Claris que esconde numerosas sorpresas, además de poseer los escaparates más sugerentes de la ciudad, tratados como un regalo continuo que el propio lugar hace a los transeúntes. Cruzar la manzana del ensanche se convierte en toda una experiencia, la cual se incrementa notablemente si se hace un alto en el camino y se accede al segundo piso para descubrir, desde la terraza, uno de los rincones más escondidos de la ciudad. Ante nosotros aparece la fachada interior del edificio de la Casa Milà, diseñada por Gaudí, mostrando su cara más desconocida. 

Vinçon no es solo una tienda en un edificio histórico, también incorpora una sala de arte. 
En el 1941 la tienda se inauguró llamándose “Regalos Hugo Vinçon” con un gran almacén en la parte trasera. Como peculiaridad incorporó una sala de exposiciones, toda una novedad para la época. 
En 1967 se replantearon los productos que vendían y decidieron presentar al público una alternativa a lo cotidiano y generalizado. Así apostaron por el diseño contemporáneo. Desde ese momento y hasta ahora podemos encontrar todo tipo de objetos con un diseño actual, curioso y peculiar. ¡Un extenso surtido de objetos de todas clases en general!

dimarts, 10 de març del 2015

Vivir en un tejado urbano

Passatges bcn
Proyecto: Kubuswoningen
Autor: Piet Blom
Localización: Rotterdam, Holanda
Año: 1977

La Segunda Guerra Mundial golpeó fuertemente a Rotterdam, cambiando su historia de forma dramática. El centro fue destruido completamente y tras la guerra sus autoridades decidieron hacer una ciudad nueva, convirtiéndose en un paradigma del movimiento estructuralista holandés, liderado por Aldo Van Eyck.
El responsable de este original complejo fue el arquitecto Piet Blom, quien en 1977 recibió el encargo de estudiar el área del Oude Haven -Puerto Viejo- de Rotterdam. 
Con el Ponte Vecchio de Florencia como referente, pidieron a Piet Blom que “amueblara” este puente de Rotterdam. La idea del equipo técnico municipal era la de construir un puente peatonal sobre una de las principales arterias de tráfico, pero además incluyera vivienda y servicios. El objetivo era revitalizar toda esa zona y generar espacios residenciales, dando prioridad a la vivienda social. 

No fue hasta marzo de 1982 cuando se inició la construcción de las viviendas, debido a problemas de financiación. No obstante, el arquitecto holandés ya había experimentado previamente con este modelo llevando a cabo tres de estas casas en la ciudad de Helmond en 1975, y otras dieciocho más en 1977. 
En un inicio se presentó un proyecto para Rotterdam que contemplaba 74 Casas Cubo y un centro cultural. Finalmente, el complejo contó con 38 Casas Cubo, espacios comerciales, una escuela, un edificio de apartamentos y una torre residencial, conocida como Het Potlood -el Lápiz-. 
El concepto en el que se basa pretende aunar densidad de población con el máximo espacio libre a nivel del suelo. Para el arquitecto, lo más importante era crear una zona de alta densidad urbana donde se pudiera vivir en unas condiciones agradables, ello requería un diseño que levantara las casas sobre columnas creando una especie de bosque urbano. De este modo, el espacio público se cuela en el interior del complejo, donde la organización de las casas da lugar a unas zonas abiertas con vegetación que permiten una libre circulación en planta baja. 

Para el proyecto, Piet Blom se inspiró en la naturaleza, tratando cada Casa Cubo como un árbol formado por unas columnas hexagonales que sostienen unos cubos gigantes girados 45º y en cuyo interior se encuentra el espacio habitable. El “tronco”, con forma hexagonal, cuenta con la escalera de acceso a las viviendas y una pequeña zona de almacenaje en planta baja. 
Las casas constan de tres plantas. La primera altura es la entrada, en el siguiente piso se encuentran la cocina y la sala de estar, en la segunda planta hay dos habitaciones con un cuarto de baño y, por último, la planta superior es una especie de buhardilla multiusos. Rompen completamente con el esquema tipológico de vivienda tradicional, todo depende de quienes las habiten. Algunas de ellas pertenecen a pintores o artistas visuales, es entonces cuando el espacio principal se convierte en su estudio o taller. 

dijous, 5 de març del 2015

Reguero de impresiones

Passatges bcn

Proyecto: Green Pedestrain Crossing- More Walking, Less Driving
Autor: DDB China Group
Localización: Shanghai, China
Año: 2011


"Caminar más, conducir menos." Así se creó un anuncio al aire libre con los peatones como actores principales de esta campaña publicitaria.
"Decidimos aprovechar un paso de peatones cualquiera; un lugar donde los peatones y los conductores se encuentran. Colocamos un lienzo gigante de 12,6 metros de largo por 7 metros de ancho en el suelo, cubriendo el cruce de lado a lado con la silueta de un árbol desnudo y acompañado, a ambos lados de la carretera, por unos cojines esponja empapados en pintura verde lavable". A medida que los peatones caminaban hacia el cruce, un reguero verde iba extendiéndose entre las ramas del árbol, llenándolo de vida y haciendo aflorar la naturaleza olvidada en las grandes urbes.

El paso de peatones verde se llevó a cabo en 7 calles principales de Shanghai para, más tarde, expandirse a 132 vías más en 15 ciudades de toda China. Un total de 4 millones de personas participó en esta iniciativa. Según el estudio, la concienciación general sobre la protección del medio ambiente ha aumentado un 86%. Al finalizar la campaña la obra fue exhibida en el Museo de Arte de Shanghai Zheng Da.